Pasa y pasa y pasa el tiempo sin darnos cuenta.
Las nubes vienen y luego se van, así, en un constante ir y venir imparable.
Los claros del día surgen de entre la nada una y otra vez, dando paso a un sol esplendido que se refleja en tus ojos cuando te miro.
Te miro y te miro, y desprendes a la flores el verde que las distingue, el azul al mar.
Las olas nacen dentro de mí y me mecen en el vaivén de tu habitual sonrisa, sonrisa de acero, de caramelo.
Pasan las nubes, los claros, las flores, pasa todo y todo pasa a tu lado.
Princesas,caballos...al galope vamos, juntas de la mano...
Volamos.
N2